En resumen

Quién tiene que presentar el modelo 130, cómo se calcula, cuáles son los plazos y en qué casos un autónomo está exento.

Junto con el modelo 303 de IVA, el modelo 130 es la otra gran obligación trimestral de muchos autónomos. Su función es sencilla: ir adelantando a lo largo del año parte del IRPF que corresponderá pagar en la declaración de la renta, en lugar de pagarlo todo de golpe al año siguiente.

Quién tiene que presentar el modelo 130

Deben presentarlo los autónomos que determinan su rendimiento por el método de estimación directa, ya sea normal o simplificada. Los que tributan por estimación objetiva (módulos) utilizan otro modelo distinto, el 131.

Existe una excepción importante: los profesionales no están obligados a presentarlo si en el año anterior al menos el setenta por ciento de sus ingresos de la actividad estuvieron sometidos a retención o ingreso a cuenta. Es el caso típico de quien factura sobre todo a empresas y otros profesionales, que ya le aplican retención en cada factura.

Cómo se calcula

El cálculo se hace de forma acumulada desde el 1 de enero hasta el final del trimestre que se declara:

  • Se suman los ingresos y se restan los gastos deducibles de la actividad para obtener el rendimiento neto acumulado.
  • Sobre ese rendimiento se aplica el veinte por ciento.
  • Al resultado se le restan los pagos fraccionados ya ingresados en los trimestres anteriores del mismo año y las retenciones soportadas.

Si el resultado es negativo, no hay que pagar nada en ese trimestre, aunque el modelo debe presentarse igualmente. Además, existe una pequeña deducción para contribuyentes con rendimientos bajos y otra por el pago de préstamos para la adquisición de la vivienda habitual en determinados supuestos anteriores a 2013.

Plazos de presentación

  • Primer trimestre: del 1 al 20 de abril.
  • Segundo trimestre: del 1 al 20 de julio.
  • Tercer trimestre: del 1 al 20 de octubre.
  • Cuarto trimestre: del 1 al 30 de enero del año siguiente.

Si se domicilia el pago, el plazo para presentar termina unos días antes, por lo que conviene no dejarlo para el último momento.

Errores habituales

  • Calcular cada trimestre de forma aislada en lugar de acumulada desde enero.
  • Olvidar restar los pagos de trimestres anteriores, con lo que se paga de más.
  • Incluir gastos que no son deducibles o que no están bien justificados con factura.
  • Dejar de presentarlo en los trimestres con resultado cero o negativo.

Relación con la declaración de la renta

Todo lo pagado mediante el modelo 130 durante el año se descuenta en la declaración de la renta. Si los pagos fraccionados han sido superiores a lo que corresponde pagar, Hacienda devolverá la diferencia; si han sido inferiores, habrá que ingresar el resto.

Llevar la contabilidad al día y revisar cada trimestre los ingresos y gastos es la mejor forma de que el modelo 130 refleje la realidad y no haya sorpresas en la renta. Si tienes dudas sobre si estás obligado a presentarlo o sobre qué gastos puedes incluir, podemos revisarlo contigo.